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conceptos:funciones

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Funciones

Motivación

En Relaciones vimos que una relación entre dos conjuntos A y B puede relacionar cada elemento de A con ninguno, uno o varios elementos de B.

Una función es un caso especial en el que exigimos que cada elemento del conjunto de partida esté relacionado con exactamente un elemento del conjunto de llegada.

Por ejemplo, podemos asociar a cada número real su cuadrado:

x -> x^2.

El número 2 queda asociado con 4:

2 -> 4.

También

-2 -> 4.

Cada número real tiene exactamente un cuadrado, aunque distintos números pueden tener el mismo cuadrado.

Las funciones permiten describir dependencias entre cantidades y transformaciones entre objetos. Aparecen en prácticamente todas las áreas de las matemáticas.

Las sucesiones son funciones cuyo dominio son los números naturales. Las aplicaciones lineales, los homomorfismos y muchas otras estructuras son también tipos particulares de funciones.

Definición

Sean A y B dos conjuntos.

Desde el enfoque conjuntista utilizado en este artículo, una función

f:A -> B

puede representarse mediante una relación entre A y B que satisface dos condiciones: existencia y unicidad.

Existencia

Todo elemento de A debe estar relacionado con algún elemento de B:

pt a en A: exi b en B: (a,b) en f.

Por tanto, una función de A en B no puede dejar ningún elemento de A sin resultado.

Unicidad

Cada elemento de A debe estar relacionado con un único elemento de B.

Formalmente,

pt a en A, b,c en B: (a,b) en f y (a,c) en f -> b=c.

Por tanto, un mismo elemento a no puede estar relacionado mediante f con dos elementos distintos de B.

Las dos condiciones juntas pueden expresarse diciendo:

Para cada a en A existe exactamente un b en B tal que (a,b) en f.

Cuando estas condiciones se cumplen, escribimos

f(a)=b

para indicar que b es el único elemento asociado con a.

Funciones y relaciones

Toda función puede representarse como una relación, pero no toda relación representa una función.

Por ejemplo, sean

A = {1,2,3}

y

B = {a,b}.

La relación

R = {(1,a),(2,b),(3,a)}

representa una función de A en B.

Cada elemento de A aparece exactamente una vez como primera componente.

En cambio,

S = {(1,a),(1,b),(2,a),(3,b)}

no representa una función de A en B porque 1 está relacionado con dos elementos distintos:

1 S a

y

1 S b.

La relación

T = {(1,a),(2,b)}

tampoco representa una función de A en B porque el elemento 3 no está relacionado con ningún elemento de B.

S incumple la condición de unicidad.

T incumple la condición de existencia.

Dominio, codominio e imagen

Si escribimos

f:A -> B,

A recibe el nombre de dominio de f y B recibe el nombre de codominio.

Para cada

a en A,

el valor

f(a)

recibe el nombre de imagen de a mediante f.

El conjunto de todos los valores que la función alcanza recibe el nombre de imagen de la función.

Podemos escribir

im(f) = {b en B : exi a en A: f(a)=b}.

Siempre se cumple

im(f) sub B.

Sin embargo, no tiene por qué cumplirse

im(f)=B.

Por ejemplo, consideremos

f:R -> R

definida mediante

f(x)=x^2.

Su dominio es R.

Su codominio también es R.

Pero ningún número real negativo es el cuadrado de un número real.

Por tanto,

im(f) = {y en R : y >= 0}.

Es importante distinguir entre codominio e imagen.

El codominio forma parte de la especificación de la función.

La imagen contiene únicamente los valores que la función alcanza realmente.

Una precisión sobre la representación conjuntista

Si representamos una función únicamente mediante su conjunto de pares ordenados, podemos recuperar los elementos del dominio que aparecen como primeras componentes y los valores alcanzados como segundas componentes.

Sin embargo, el conjunto de pares no permite recuperar por sí solo los elementos del codominio que nunca son alcanzados.

Por ejemplo, las expresiones

f:R -> R

f(x)=x^2

y

g:R -> {y en R : y >= 0}

g(x)=x^2

tienen la misma regla de asignación y pueden representarse mediante el mismo conjunto de pares

{(x,x^2) : x en R}.

Sin embargo, tienen codominios diferentes.

En este artículo consideraremos que el dominio y el codominio forman parte de los datos que especifican una función.

Por tanto, no identificaremos una función únicamente con su conjunto de pares ordenados.

Notación de funciones

La expresión

f:A -> B

indica que f es una función con dominio A y codominio B.

Si

a en A,

escribimos

f(a)

para representar la imagen de a.

También podemos describir la regla de asignación mediante

a -> f(a).

Por ejemplo,

f:R -> R

x -> x^2

describe la función que asigna a cada número real su cuadrado.

También podemos escribir

f(x)=x^2.

Estas expresiones deben distinguirse.

f:A -> B

especifica dominio y codominio.

x -> x^2

describe la asignación.

f(x)=x^2

indica el valor de la función para un argumento genérico x.

Evaluación de una función

Evaluar una función en un elemento significa determinar la imagen de ese elemento.

Si

f(x)=x^2+1,

entonces

f(2)=2^2+1=5

y

f(-3)=(-3)^2+1=10.

El símbolo x utilizado en la definición no constituye un valor fijo. Representa un elemento genérico del dominio.

Igualdad de funciones

Dos funciones son iguales cuando tienen los mismos datos relevantes y asignan los mismos valores a todos los elementos de su dominio.

Si

f:A -> B

y

g:A -> B,

entonces

f=g

si

pt x en A: f(x)=g(x).

En este artículo exigiremos además que dos funciones iguales tengan el mismo dominio y codominio.

Por ejemplo,

f:R -> R

f(x)=(x+1)^2

y

g:R -> R

g(x)=x^2+2x+1

son la misma función porque

pt x en R: (x+1)^2=x^2+2x+1.

La forma de la expresión utilizada para describir una función no determina por sí sola la función.

Imagen de un conjunto

Hasta ahora hemos hablado de la imagen de un elemento.

También podemos aplicar una función a todos los elementos de un subconjunto de su dominio.

Sea

f:A -> B

y sea

C sub A.

La imagen de C mediante f es

f(C) = {f(x) : x en C}.

Equivalentemente,

f(C) = {y en B : exi x en C: f(x)=y}.

Por ejemplo, si

f:R -> R

f(x)=x^2

y

C = {-2,-1,0,1,2},

entonces

f(C) = {0,1,4}.

Obsérvese que la repetición de valores no produce elementos repetidos en un conjunto.

Preimagen de un conjunto

Sea

f:A -> B

y sea

D sub B.

La preimagen de D mediante f es el conjunto de los elementos del dominio cuya imagen pertenece a D:

f^-1(D) = {x en A : f(x) en D}.

Por ejemplo, si

f:R -> R

f(x)=x^2

y

D = {4},

entonces

f^-1(D) = {-2,2}.

Si

D = {y en R : y < 4},

entonces

f^-1(D) = {x en R : -2 < x < 2}.

La notación

f^-1(D)

no significa aquí que exista una función inversa f^-1.

La preimagen de un conjunto está definida para cualquier función.

Esta distinción será especialmente importante al estudiar continuidad y topología.

Composición de funciones

Supongamos que tenemos

f:A -> B

y

g:B -> C.

Podemos aplicar primero f y después g.

La función resultante se denomina composición de g con f y escribiremos

g comp f:A -> C.

Se define mediante

(g comp f)(x)=g(f(x)).

Nótese que el orden de lectura es el mismo en ambas formas:

g comp f

y

g(f(x))

El motivo para utilizar el orden alfabético interno en la definición y los ejemplos, es que la función f se aplica primero, porque hay que aplicar f(x) antes de poder aplicar g(f(x)).

Por ejemplo, sean

f:R -> R

f(x)=x+1

y

g:R -> R

g(x)=x^2.

Entonces

(g comp f)(x)=g(x+1)=(x+1)^2.

En cambio,

(f comp g)(x)=f(x^2)=x^2+1.

Por tanto, en general,

g comp f != f comp g.

La composición de funciones no es conmutativa.

Asociatividad de la composición

La composición de funciones es asociativa.

Esto significa que, al componer tres funciones, podemos cambiar la forma de agrupar las composiciones sin cambiar la función resultante.

Supongamos que tenemos

f:A -> B

g:B -> C

h:C -> D.

Podemos representar el recorrido de los valores de la siguiente manera:

A ->f B ->g C ->h D.

Si empezamos con un elemento

x en A,

primero podemos aplicar f:

f(x) en B.

Después podemos aplicar g:

g(f(x)) en C.

Finalmente podemos aplicar h:

h(g(f(x))) en D.

Podemos construir esta función de A en D agrupando las composiciones de dos maneras diferentes.

En primer lugar, podemos componer f y g:

g comp f:A -> C

y después componer el resultado con h:

h comp (g comp f):A -> D.

También podemos componer primero g y h:

h comp g:B -> D

y después componer el resultado con f:

(h comp g) comp f:A -> D.

Veamos que ambas construcciones producen la misma función.

Para cualquier x en A,

(h comp (g comp f))(x)=
h((g comp f)(x))=
h(g(f(x))).

Por otra parte,

((h comp g) comp f)(x)=
(h comp g)(f(x))=
h(g(f(x))).

Ambas funciones tienen el mismo dominio A, el mismo codominio D y producen el mismo valor para todo x en A.

Por tanto,

h comp (g comp f) = (h comp g) comp f.

Es importante observar que la asociatividad no permite cambiar el orden en que se aplican las funciones.

En ambos lados seguimos aplicando, en este orden,

f, después g, después h.

La asociatividad sólo afirma que podemos agrupar estas composiciones de cualquiera de las dos formas sin cambiar el resultado.

Por esta razón, cuando componemos varias funciones podemos escribir

h comp g comp f

sin indicar mediante paréntesis cómo se agrupan las composiciones.

Función identidad

Para cualquier conjunto A podemos definir la función identidad

id_A:A -> A

mediante

id_A(x)=x.

La función identidad deja cada elemento sin modificar.

Se comporta como elemento neutro de la composición.

Si

f:A -> B,

entonces

f comp id_A = f

y

id_B comp f = f.

Restricción de una función

Supongamos que

f:A -> B

y que

C sub A.

Podemos considerar la misma regla de asignación solamente para los elementos de C.

Obtenemos así la restricción de f a C.

La escribiremos

f|C:C -> B.

Para todo x en C,

(f|C)(x)=f(x).

Por ejemplo, la función

f:R -> R

f(x)=x^2

no es inyectiva en R.

Sin embargo, si restringimos su dominio a los números reales no negativos,

f|{x en R : x >= 0},

obtenemos una función inyectiva.

Las propiedades de una función pueden, por tanto, cambiar al restringir su dominio.

Inyectividad

Una función

f:A -> B

es inyectiva cuando dos elementos distintos del dominio nunca tienen la misma imagen.

Formalmente,

pt a_1,a_2 en A: f(a_1)=f(a_2) -> a_1=a_2.

Equivalentemente, por contraposición,

a_1 != a_2 -> f(a_1) != f(a_2).

Por ejemplo,

f:R -> R

f(x)=2x

es inyectiva.

Si

f(a)=f(b),

entonces

2a=2b

y, dividiendo por 2,

a=b.

En cambio,

f:R -> R

f(x)=x^2

no es inyectiva porque, por ejemplo,

f(2)=4

y

f(-2)=4,

aunque

2 != -2.

Sobreyectividad

Una función

f:A -> B

es sobreyectiva cuando todo elemento del codominio es imagen de algún elemento del dominio.

Formalmente,

pt b en B: exi a en A: f(a)=b.

Esto equivale a decir

im(f)=B.

Por ejemplo,

f:R -> R

f(x)=x^2

no es sobreyectiva porque ningún número negativo pertenece a su imagen.

Sin embargo,

g:R -> {y en R : y >= 0}

g(x)=x^2

sí es sobreyectiva.

La regla de asignación es la misma, pero el codominio es diferente.

Esto muestra por qué el codominio resulta relevante al estudiar sobreyectividad.

Biyectividad

Una función es biyectiva cuando es simultáneamente inyectiva y sobreyectiva.

Por tanto, si

f:A -> B

es biyectiva:

* cada elemento de A tiene exactamente una imagen en B; * cada elemento de B es imagen de algún elemento de A; * ningún elemento de B es imagen de dos elementos distintos de A.

En consecuencia, cada elemento de B corresponde exactamente a un elemento de A.

Función inversa

Si

f:A -> B

es biyectiva, podemos invertir la correspondencia.

Existe entonces una función

f^-1:B -> A

tal que

f^-1(f(a))=a

para todo a en A

y

f(f^-1(b))=b

para todo b en B.

La función f^-1 recibe el nombre de función inversa de f.

En términos de composición,

f^-1 comp f = id_A

y

f comp f^-1 = id_B.

Por qué necesitamos inyectividad

Si f no es inyectiva, un mismo elemento de B puede proceder de varios elementos de A.

Por ejemplo, para

f:R -> R

f(x)=x^2,

tenemos

f(2)=f(-2)=4.

Si intentáramos definir f^-1(4), no sabríamos si debe valer 2 o -2.

Por tanto, no podríamos obtener una función inversa.

Por qué necesitamos sobreyectividad

Si f no es sobreyectiva, existen elementos del codominio que no son imagen de ningún elemento del dominio.

Para ellos no podríamos definir f^-1.

Por tanto, la biyectividad es exactamente la combinación necesaria para invertir una función entre su dominio y su codominio.

Funciones reales

Un caso especialmente importante es el de las funciones entre conjuntos de números reales.

Por ejemplo,

f:R -> R.

En este contexto aparecen algunas propiedades que utilizaremos frecuentemente.

Ceros

Un cero de una función f es un elemento x de su dominio tal que

f(x)=0.

Por ejemplo, los ceros de

f(x)=x^2-4

son

x=-2

y

x=2.

Los ceros son especialmente importantes al estudiar el signo de una función y resolver ecuaciones y desigualdades.

Signo

Podemos estudiar para qué valores del dominio una función es positiva, negativa o cero:

f(x)>0

f(x)<0

f(x)=0.

Resolver una desigualdad como

f(x)<0

consiste precisamente en determinar el subconjunto del dominio en el que f toma valores negativos.

Este procedimiento se estudia con más detalle en Desigualdades.

Funciones crecientes y decrecientes

Sea

f:A -> R,

donde A es un subconjunto ordenado de R.

Decimos que f es creciente si

pt x,y en A: x <= y -> f(x) <= f(y).

Decimos que es estrictamente creciente si

pt x,y en A: x < y -> f(x) < f(y).

Decimos que f es decreciente si

pt x,y en A: x <= y -> f(x) >= f(y).

Y es estrictamente decreciente si

pt x,y en A: x < y -> f(x) > f(y).

Las funciones crecientes o decrecientes reciben conjuntamente el nombre de funciones monótonas.

La monotonía permite trasladar información de orden entre los argumentos y sus imágenes.

Funciones acotadas

Sea

f:A -> R.

Decimos que f está acotada superiormente si existe un número real M tal que

pt x en A: f(x) <= M.

Está acotada inferiormente si existe un número real m tal que

pt x en A: m <= f(x).

Está acotada si existen m y M tales que

pt x en A: m <= f(x) <= M.

Equivalentemente, f está acotada si su imagen es un subconjunto acotado de R.

Perspectiva conjuntista y otras fundamentaciones

Este artículo ha utilizado una presentación conjuntista clásica.

Una función puede representarse mediante una relación que satisface existencia y unicidad, junto con la especificación de su dominio y codominio.

Ésta no es la única forma posible de fundamentar el concepto.

En teoría de tipos, por ejemplo, una función de A en B puede tratarse directamente como un objeto de tipo

A -> B.

Desde esa perspectiva no es necesario definir primero la función como un conjunto de pares ordenados.

Ambas perspectivas permiten estudiar muchas de las mismas propiedades estructurales, pero parten de fundamentos diferentes.

Ejercicios

Ejercicio 1

Sean

A = {1,2,3}

y

B = {a,b}.

Determina cuáles de las siguientes relaciones representan funciones de A en B:

R_1 = {(1,a),(2,a),(3,b)}

R_2 = {(1,a),(1,b),(2,a),(3,b)}

R_3 = {(1,a),(2,b)}

Justifica cada respuesta utilizando las condiciones de existencia y unicidad.

Ejercicio 2

Sea

f:R -> R

definida por

f(x)=x^2+1.

Calcula:

f(0)

f(2)

f(-3).

Determina también si 0 pertenece a im(f).

Ejercicio 3

Sea

f:R -> R

definida mediante

f(x)=x^2.

Calcula la imagen del conjunto

A = {-3,-1,0,2}.

Ejercicio 4

Para la misma función,

f(x)=x^2,

calcula la preimagen de

B = {1,4}.

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